jueves, 22 de julio de 2010

Un Día Aburrido


Un mordisco en la pera, de su perra suerte
Un empujón dentro de un demonio congelado

Se abrazan y caminan por la calle sin luz
Los golpeo de frente, no me miran

Un perro rabioso y cojonudo, de mañana me ladra
Vengo de rojo, como todos los días
Un cojo que cambia su rutina como cambia uno de atajo

Llego y subo 5 pisos de presión
En el pasillo un grupo de garrapatas caminan en mi dirección
Todas gritando y mordiendo al pasar
Una sangrando y sobando al galán

Me siento y vuelvo a sentarme
Al mismo momento, la misma tarde

La misma mañana y el mismo segundo
El tiempo se queda, todo es absurdo

No miro ni pienso, me muero y revivo
Nadie lo nota, hablando afligido

Seguro que pienso todo está dicho
Como un buen bicho me fumo mi espíritu
Me canso pensando en todo ese frío
Un mundo donde no sale el sol

y mi jueves aburrido

lunes, 19 de julio de 2010

LA PUTA


Ellas se figuran
Te besan como un cáctus
Como obejas de cabeza
La mejor frase del segundo acto

La botella más cara sobre la mesa
El triste solo, al principio de todo

La última bocanada de un cigarro mal prendido
Como el último minuto de sol

Como la respuesta de su excitación
De pezones amarillos

Del cuerpo envenenado

ESTÍTICO (3 SEMANAS DE AMOR)


Me senté a comer un aliado a las 8 del día
Y escuchaba su voz en mi cabeza
Su respiración barata

Nadie nos dejó estar ahí
Una cama enorme, tan falsa como esa noche

Mi teléfono no sonó mas
Se quedó en la foto
En la botella
Debajo de la idea
Dentro de su vagina

Me acosté solo otra noche
Juré matarla si la veía otra vez
La vi, no la maté

Su vida no era la mía
Y mi día otra vez su teoría

FIESTA EN EL HUMO


Me senté y escribí a mano
Algo que no tenía muy claro

Seguro del olor a calle
Mi idea de no sentarme boca abajo
De caminar sin zapatos sobre cascos plásticos

Escuchar agujeros ajenos
De recuerdos fáciles
Y futuros siniestros

Me hundo en una sábana fría y defecada
De sueños coloridos que salen del culo

Esa soledad escogida por vasos negros
Que no empujan nada, que no esperan nada
Hablan mentiras y confianzas
Fáciles de llevarte donde nunca han querido ir

Ya voy, ya voy
No me lo digas, no lo quiero oír

Me gusta lo que no hago
Me llamo lo que no soy
Soy lo que escucho
Ni lo que pienso, ni donde voy

Al final de todo, que es nada
Al fondo del cristal

Encuentro el principio del siguiente vaso

***


Nunca cogí nada que no me cogiera primero
Todo lo demás son flores

Me quedo sentado y no complico nada

Me levanto y no vuelvo
Me pierdo de mí

Mi vagabundo

jueves, 15 de julio de 2010

El trabajo duro de la humanidad



Días y días de días en días
Horas y clavos anticuados

Siclos psíquicos de Darwin follándose a tu padre
Follándose a tu madre
Follándose a tus ancestros
Follándose a tu árbol
Follándote las tripas

Morir, todos lo saben
Vivir, tabú

El escritorio me tienta, me busca
Busco y tiento mi alma vomitada

¿Te sirves otro vino?
Sí, sí claro

Me despierto sin dormir
Me quedo sentado sin levantarme

Bailo con los ojos

Se acercan a tu cuerpo oloroso y verde
Quizás estoy en la oscuridad del día
Pensando que sólo son las nueve y media de mi vida

viernes, 9 de julio de 2010

El fin del recuerdo


Hoy vi al hombre más viejo de la historia. Media como 2 metros. Tenia la piel más arrugada que las grietas del desierto. Sus orejas eran enormes y su nariz casi tocaba la parte superior de su labio. Tenia pelos por todos los agujeros de su cara. Pero su barbilla perféctamente afeitada. El color de su piel era grisáceo – azulesco, Caminaba lentamente y erguido, con la mirada fijamente en mí. Sabia que lo conocía de algún lado. Lo Traía del brazo un hombre moreno, de una edad adulta. El encuentro fue en un galpón. Yo estaba sentado en una silla en el medio del lugar. No había nada ni nadie. Los dos hombres se acercaron y se sentaron junto a mi: “estamos esperando a que lleguen los demás”, me dijo el hombre moreno. asentí con la cabeza. No sabia en realidad lo que hacía ahí. Me habían llamado un par de días antes , diciéndome que me reuniría con ellos para discutir temas familiares. En realidad no conocía ni al moreno ni a ese hombre tan viejo . al rato llegaron mujeres y hombres, niños, gente de distintas edades y se sentaron con nosotros. Al cabo de un rato todo el mundo estaba conversando y existía un ruido en el ambiente. Todos conversaban a excepción mía y del hombre viejo, que lo único que hacia ,era comer maní de una manera exagerada. “ a este hombre lo conozco” me dije. De pronto me miró. Y no pude esquivarlo. Después de 2 segundos seria notorio y vergonzoso hacerle el quite, así que le sonreí. Se me acercó y me dijo al oído “ Mi mujer me dejó por un astronauta colombiano y hoy estoy de cumpleaños”. Lo miré extrañado, pero asentí con la cabeza nuevamente. “felíz cumpleaños,” le dije ¿cuántos cumple?” el viejo se me volvió a acercar:“debo tener serca de los doscientos años, si mal no lo recuerdo. pero me siento mejor que nunca. Es más, ya no siento frio ni calor, no siento mi cuerpo” lo miré y le dije: ¿cómo es que ha vivído tanto? A caso ¿no está cansado? El hombre miro para todos lados, supongo que para ver si alguien nos estaba escuchando. “ tengo un secreto”. “la carne de los elefantes es la clave” . El hombre se sirvió una copa de vino y volvió a mi oreja. “ Nada te da mas fuerza qué la carne de Paquidermo, sin poner en duda su sabor. Es exquisita. Los esquimales vivían 150 años. Según ellos la carne de mamut tenia poderes sobrenaturales que prolongaban la vida”. Sin dejar de escucharlo lo miré una vez más y sentí que lo conocía de algún lado. Me levante y fui al baño. Mientra orinaba, proyectaba la cara del hombre viejo en tremedio de mis dos hemisferios cerebrales. Pensé en el elefante. ¿ no será que el viejo se estaba transformando en un elefante?, su color, sus orejas, las grietas? Me reí solo, sabia que me estaba jugando una mala pasada. Me sacudí y volví a mi puesto. El viejo seguía ahí. Lloró un par de veces, cuando la gente le conversaba. Seguramente estaba borracho. Se sirvió otro vaso y se le quitaron la botella. El hombre vivía solo, nadie lo conocía, y yo estaba seguro que lo había visto en algún lado. Al final de la velada nadie se quedó. Sólo yo, el hombre moreno y el hombre viejo. Se levantaron y nos despedimos. El hombre viejo se me acercó al odio y me dijo: “te he visto en otra parte, quizas en tus recuerdos, cuando joven, cuando tu abuela no me abandonó, o yo no abandoné a tu abuela. Me regreso al corral” le dí la mano sin saber qué diablos me habia querido decir con eso. Los ví alejarse y me pareció ver un bulto en la parte trasera de su pantalón. Mientras se alejaban, me acerqué a la mesa y ví que aún quedaba vino, el que le habían quitado al viejo ese. Me lo serví en un baso. Estaba sólo. Bebí el vino, me heché un puñado de maní en la boca y me di cuenta que estaba ebrio. Me senté en el plástico y prendí un cigarro y pensé :”estoy seguro que lo he visto en alguna parte”.

jueves, 1 de julio de 2010

La Puerta del Basural


Dientes amarillos
De ron, coños y cigarrillos

De palabras venenosas
De poemas poca cosa

De modales ambiguos
De maltratos fallidos


te sonríen de mentira
se golpean y vibran

dientes predecibles en el tiempo
marfiles imposibles de sostenerlos contentos

hurgueteo entre incisivos
encuentro vueltos y boletas
el jueves pasado y pelusas en el ombligo

Dientes con Historia
Dientes con Memoria

Mordiendo botones
jodiendo breteles