viernes, 25 de marzo de 2011

Escritos Escritos

53 años de lector
1 sola novela
1 año escribiendo
53 vidas

jueves, 24 de marzo de 2011

Días y Días de Días en Días (Relatos Cortos 1)


No cabe duda alguna, que una pichanga con los amigos no hace mal de vez en cuando. Sobre todo cuando hay algún porro o trago previo y post del juego. Pero el último partido nos pasamos de la raya. Terminamos el peloteo, y gracias a dios, como no somos futbolistas profesionales, nadie nos esperaba con un doping a la salida. Ya que de ser así, nos hubieran expulsado del planeta fútbol para siempre. Terminamos el partido y busqué en la camioneta de pablo otra lata de cerveza, estaba borracho y quería anotar un gol en mi riñón. Nos subimos al vehículo y partimos rumbo a la casa de agustín, donde suponíamos seguir la borrachera. Paramos en una boti, camino a la farfana, y compramos dos promos de pisco con Limón soda. Y robamos un paquete hielo. Y robamos un paquete de snacks. Y robamos un puñado de comida para perros, que vendían en la misma botillería. Al salir de allí, íbamos riéndonos de todo, de las mujeres, de los estudios, burlándonos de recuerdos del pasado, de las drogas y todo eso. Cuando de repente, entre la oscuridad , (eran ya las 12 de la noche de un día de semana Laboral) apareció un sujeto en bicicleta justo en frente de nosotros. Pablo, quien iba manejando, trató de esquivarlo, pero fue imposible. La camioneta lo golpeo hacia adelante y luego, sin poder frenar , pasó por arriba de él. Pablo no detuvo la camioneta y nadie abrió la boca. En la radio sonaba una canción antigua de los Jaivas – “Todos Juntos” – cuando la apagué, y todos nos quedamos con las miradas perdidas. – Tenemos que devolvernos - decía agustín - en la parte de atrás de la camioneta. Pablo, sin quitar la mirada del espejo retrovisor, seguía conduciendo. Yo me desabroché el cinturón y abrí una botella de pisco. Le puse unos hielos y le serví bebida. – Tranquilos cabros – les dije – seguramente el compadre se levantó y partió a su casa, no hay de qué preocuparnos. Pablo seguía manejando muy serio, y le alcancé un vaso con copete. Se lo tomó de un solo trago. Cuando llegamos a la casa, Agustín y yo nos bajamos. Pablo prendió nuevamente la camioneta y se largó. Creo que debemos emborracharnos – me dijo agustín – yo estoy lo suficientemente borracho, pero todavía puedo un poco más.- le respondí. Y fumamos unos cigarrillos y nos tomamos las dos botellas de pisco y nos fumamos un porro y nos fuimos a dormir, por que los dos trabajábamos Temprano al otro día.

lunes, 21 de marzo de 2011

Alberto X



Nunca me quejé
Chile estaba creciendo sin nosotros.
y nosotros éramos ellos, sin que alguien lo supiera.

Página uno


No expliquemos
de qué se trata
para poder hablar
sobre nosotros mismos,
escribe una novela

El Árbol


Barba de Dios
Creador
Soy tú clón

Eres un caballo dorado
En medio del mar
Donde naufrago
Durante horas

Eres la razón
De mi poesía y
Mi rebelión
De la inconformidad

Fui abandonado
Por Jehová
Y recogido en una chimenea
Mal pulir
Por tus garras incondicionales
En una noche
De púberes idealista
Cuando sólo pensabas
En el legado bendito
De tú amor

miércoles, 16 de marzo de 2011

Soledades


No estoy orgulloso
De vivir como vivo
Pero estoy
Vivo
Y tengo
Tiempo de tocar la guitarra

domingo, 13 de marzo de 2011

Éxtasis


No tenías
Lencería nueva
Para decir
Que hueles a tú
Madre
Y
Odias
A tú padre

sábado, 12 de marzo de 2011

Pablo pueblo


Pablo pueblo
Entre las nubes de humo
Se esconden
Amigos en baja
Drogas de colores
No perdemos nada
Moriremos en los frentes
que a nadie confrontas
Sólo
Drogos
Ebrios
Simples
Te quedas en 1999
Se te muere el espíritu
Que sucede
Y no mures
Vives
Y tienes hijos
Tú vida
Tú mundo
La nada
De nadie
Sujetos muertos
Que dicen
Me muero
Y te llevo conmigo
Donde nadie sabe
Y te sujeto
A morir conmigo
Donde nadie te ve
Y sufro por un domingo
Que sabes
Que no te acompañaré

viernes, 4 de marzo de 2011

La Legión de las Tortugas




Cuando me di cuenta que no tenía nada
Gané una respuesta
Deambulé con la verdad
de noche
y me convertí en visionario
aburriéndome de los problemas
y embriagándome de emociones
mi gran novela
del cero absoluto
a Algo en lo que podía empezar a contar
Y nadie me lo podía quitar
Hasta conseguir
Que mi tortuga graznara