lunes, 23 de abril de 2012
Las Olas del Tiempo
No me acuerdo de su nombre,
ni tampoco de su voz,
pero no puedo olvidarla,
y no quiero tampoco.
El que se va, se transforma.
El que se queda, construye.
Nosotros
vamos y volvemos, así que no existimos.
domingo, 15 de abril de 2012
La cabeza de Francisca y Horacio

La cabeza de Francisca
Estaba en otra parte
No existía nada más
Que el bombardeo De sangre
En su pecho hinchado de gaviota
Gaviota blanca, que de por cierto
No mueve un solo dedo
Por el amor
La cabeza de Horacio
Estaba muerta
Él no permitía
La unión del cuerpo con el
Alma
Y tras conocer a Francisca
Decidió pegarse un tiro
Para regalarle
un Suspiro
Inmortal
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
